El Ministerio de Salud derogó el vademécum de 2021 vinculado al programa Remediar y lo reemplazó por una nómina centrada en enfermedades cardiovasculares; las provincias deberán afrontar con fondos propios el resto de los remedios
El Gobierno nacional dispuso la reducción del listado de medicamentos esenciales para su compra y distribución gratuita en centros sanitarios. Lo hizo a través de la Resolución 1447/2026, publicada en el Boletín Oficial, mediante la cual el Ministerio de Salud derogó el vademécum aprobado en 2021. La nueva nómina contempla apenas seis principios activos para la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares.
La medida modifica el esquema de provisión nacional de medicamentos vinculado al programa Remediar, creado hace 24 años, que garantizó el acceso gratuito a tratamientos de uso frecuente en todo el territorio argentino. Aunque la norma no dispone la eliminación expresa del programa, reduce el alcance del listado de referencia y deja fuera tratamientos para numerosas enfermedades habituales del primer nivel de atención.
Qué medicamentos quedaron afuera del listado
Entre los principios activos excluidos figuran la levotiroxina, indicada para la tiroides, y la metformina, utilizada en el tratamiento de la diabetes. Además, la medida dejó fuera a la amoxicilina, al salbutamol, al fluconazol, a la loratadina y a distintos anticonceptivos.
Remediar: un programa nacido en la crisis de 2002
Remediar surgió en 2002, durante la crisis económica, para asegurar medicamentos a los pacientes del sistema público de salud. Su funcionamiento se basó en la compra centralizada y en la entrega de botiquines a unos 8.000 establecimientos sanitarios.
Las provincias deberán cubrir los medicamentos excluidos
El nuevo listado posee carácter orientativo para las adquisiciones centralizadas, la planificación logística y la distribución en centros de atención primaria. Frente a esta reestructuración, la cartera de Salud aclaró que la modificación no altera las responsabilidades provinciales en la materia.
Por consiguiente, las provincias y la Ciudad de Buenos Aires afrontarán la provisión de los medicamentos excluidos. Las jurisdicciones utilizarán presupuestos propios para garantizar las drogas que quedaron fuera de la nómina, siempre que no integren otros programas.
Los seis principios activos que conserva la nómina nacional
El vademécum nacional conserva únicamente seis principios activos: ácido acetilsalicílico, atorvastatina, candesartán, hidroclorotiazida, ramipril y rosuvastatina. Estos fármacos atienden la prevención de afecciones cardiovasculares, el control de la presión arterial y el colesterol.
Los argumentos del Gobierno: el perfil epidemiológico del país
El Gobierno argumentó que el listado de 2021 respondía a un contexto sanitario diferente. Las autoridades sostuvieron «que la evolución del perfil epidemiológico del país justifica la adopción de un instrumento específico para las enfermedades vasculares».
Según la resolución, entre el 34% y el 40% de la población adulta argentina presenta hipertensión arterial. Asimismo, las enfermedades cardiovasculares provocan entre el 28% y el 32% de las muertes en el país.
Plan Nacional de Salud Vascular 2026-2030
En este marco, el Ejecutivo puso en marcha el Plan Nacional de Salud Vascular 2026-2030, que busca fortalecer la prevención, la detección temprana y el tratamiento del infarto agudo de miocardio y el accidente cerebrovascular (ACV).
La iniciativa incluye protocolos de atención, mejoras en derivaciones, redes de emergencia y un registro nacional de desfibriladores. A su vez, el programa aborda la insuficiencia cardíaca, la fibrilación auricular, las miocardiopatías y el pie diabético.
Sin fondos adicionales: reorganización de recursos
La implementación de estas acciones no generará erogaciones presupuestarias adicionales para las arcas públicas. Las resoluciones oficiales establecen que las medidas se concretarán mediante la reorganización de los recursos existentes.
De este modo, las jurisdicciones provinciales asumen un rol central para cubrir la demanda de los insumos excluidos. El abastecimiento en los centros de salud dependerá del esfuerzo financiero de cada distrito.
Con esta norma, la administración nacional reorienta la política sanitaria hacia la atención específica de problemas vasculares, en una reestructuración que marca un cambio en la provisión federal de insumos farmacéuticos.
