Argentina

Baja la inflación, pero la Canasta Básica sigue subiendo

La inflación de junio se desaceleró al 1,9% mensual según el INDEC, la cifra más baja en diez meses. Sin embargo, ese alivio no se trasladó a la Canasta Básica Total (CBT), que determina la línea de pobreza: subió 2,2% en el mismo mes, acelerándose respecto de mayo y marcando el noveno mes consecutivo con un alza superior al 2%

La inflación general se desacelera

La inflación de junio se ubicó en 1,9% mensual, de acuerdo con lo informado por el INDEC. Se trata del número más bajo desde agosto de 2025. La inflación interanual se ubicó en 33,5% y acumula en el año una variación de 16,8%. Desde el Palacio de Hacienda destacaron que la media móvil de 3 meses disminuyó 0,5 puntos porcentuales en relación a mayo, ubicándose en el nivel más bajo desde octubre del año pasado.

A nivel de las categorías, los precios del IPC Núcleo (1,6%) tuvieron subas vinculadas a Pan y cereales, Productos medicinales y Alquiler de la vivienda y gastos conexos. Los precios Estacionales (3,4%) presentaron el mayor incremento debido al aumento en Verduras y en Turismo (aviones, hoteles y paquetes turísticos), compensado por la caída en Frutas. Los precios Regulados (2,3%) registraron subas en Electricidad y Transporte público.

La división con mayor aumento en el mes fue Recreación y cultura (4,2%) como consecuencia del aumento en paquetes turísticos, seguida por Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,3%). Las divisiones con menores variaciones fueron Comunicaciones (0,9%) y Prendas de vestir y calzado (0,4%).

Pero la Canasta Básica se acelera

Pese a la desaceleración general, el costo de la Canasta Básica Total (CBT) trepó un 2,2% en junio, lo que implicó una aceleración de precios respecto del mes previo, y marcó el noveno mes consecutivo con un alza superior al 2%. Con estos números, una familia «tipo», compuesta por una pareja de adultos con dos hijos en edad escolar, necesitó $1.531.473 para no ser considerada pobre.

La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina el umbral de indigencia, mostró en cambio mayor calma: aumentó 1,3% en junio, por debajo del 2,2% de mayo. Con estos valores, una familia necesitó ingresos mínimos de $689.852 para no caer en la indigencia. Los mayores aumentos en bienes y servicios no alimentarios explican por qué la CBT se aceleró mientras la CBA, que solo incluye alimentos y bebidas, mostró un comportamiento contrario.

Lo que impulsó los precios en junio

Las menores subas en alimentos explicaron buena parte de la desaceleración del IPC: la división de Alimentos y bebidas, la de mayor peso en el índice, exhibió su incremento más bajo desde junio de 2025, por la estabilidad en el precio de la carne y caídas en frutas. En cambio, las vacaciones de invierno impulsaron los ajustes en paquetes turísticos y Recreación y Cultura, mientras que las tarifas de electricidad, los alquileres y los medicamentos también tuvieron relevante incidencia alcista.

El acumulado del semestre

En el primer semestre, ambas canastas treparon 17%, apenas por encima de la inflación general (16,8%). En términos interanuales, la CBA creció 36,3%, la CBT un 35,7% y el IPC un 33,5%.

Miradas sobre el dato

Economistas consultados destacaron señales mixtas hacia adelante. Desde EcoAnalytics señalaron que los bienes aumentaron apenas 1,4% mensual, confirmando que la desinflación se extiende a los productos de consumo masivo, aunque advirtieron que relevamientos privados de julio ya muestran una aceleración en alimentos por la suba de la carne. Desde una consultora vinculada al oficialismo remarcaron que una inflación núcleo por debajo del 2% fortalece la estrategia económica del Gobierno, aunque advirtieron sobre el desafío de sostener esa dinámica frente a la presión cambiaria. Otros economistas apuntaron que la inflación subyacente cayó a 2% pese a la depreciación del peso del 5% en junio, y anticiparon que en julio la presión seguirá viniendo del rubro Vivienda.