El CEO de YPF, Horacio Marín, anunció que la compañía aumentaría 1% el precio de los combustibles después de analizar las condiciones del mercado y la oferta y demanda.
Marín también comunicó que se mantendrá el sistema de «buffer de precios» por 45 días más para evitar cambios bruscos en los precios en las estaciones de servicio. Este mecanismo implica que YPF no trasladará al consumidor las variaciones repentinas del precio internacional del petróleo (Brent) durante ese período, aunque las demás variables que forman el precio seguirán operando normalmente.
En Posadas, la nafta Super pasó a valer $2.217 por litro y la Infinia $2.425. El Diesel Infinia llegó a $2.523 por litro.
El sistema de buffer se había implementado para amortiguar el impacto del aumento del petróleo a nivel mundial causado por el conflicto en Medio Oriente. Si la situación se resuelve y los precios bajan, YPF mantendrá sus precios estables para compensar los ingresos que dejó de percibir durante el período en que no trasladó los aumentos del Brent.
Además, la empresa continúa usando el sistema de «micropricing», que le permite ajustar precios según la oferta y demanda en diferentes horarios, zonas geográficas y corredores viales para maximizar su rentabilidad.