El complejo se consolidó como el destino favorito de locales y turistas, alcanzando su capacidad máxima de forma recurrente.
Santiago Hadad, coordinador del complejo, calificó el mes como "excepcional", destacando que la concurrencia masiva no se limitó solo a los sábados y domingos. “Tuvimos entre 200 y 250 personas diarias durante la semana, principalmente familias que aprovechan la pileta y las actividades”, señaló.
Cifras y seguridad en la playa:
Concurrencia: Entre 4.000 y 5.000 personas por fin de semana.
Capacidad: Quinchos completos antes del mediodía, obligando al cierre temporal del ingreso por seguridad.
Infraestructura: Se mantiene un despliegue constante de limpieza, guardavidas, seguridad y redes de protección contra palometas y rayas.
Además de la playa, la agenda cultural fue un pilar clave con música en vivo, intervenciones artísticas y clases abiertas de danza que animaron cada jornada.