El mercado laboral argentino volvió a mostrar señales de deterioro al inicio de 2026. De acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la tasa de desocupación alcanzó el 7,8% en los 31 aglomerados urbanos relevados durante el primer trimestre del año, un nivel que se aproxima a registros históricos de etapas críticas de la economía nacional
En términos absolutos, más de 1,1 millones de personas se encontraban sin trabajo durante el período analizado, mientras que se perdieron aproximadamente 52.000 puestos de trabajo.
Informalidad en aumento: casi la mitad de los trabajadores sin cobertura social
El dato más preocupante del informe refiere al avance de la informalidad laboral. El 44,2% de las personas ocupadas trabaja actualmente sin registrar aportes ni contar con cobertura social, lo que representa el porcentaje más alto desde 2024. Esto implica que alrededor de seis millones de argentinos desarrollan sus actividades en condiciones de precariedad, sin acceso a derechos laborales básicos ni protección previsional.
Especialistas señalan que el mercado laboral continúa absorbiendo mano de obra, pero principalmente a través de empleos de menor calidad y menor estabilidad. Mientras la ocupación registrada perdió participación dentro del total de trabajadores, los puestos informales ganaron terreno.
Fuertes diferencias regionales: el NEA entre los más bajos del país
El informe del Indec también revela importantes disparidades según la región. El Gran Buenos Aires registró la mayor tasa de desempleo del país, con 8,7%, seguido por la región Pampeana con 8,2% y el Noroeste con 7,2%.
El Noreste Argentino, en cambio, presentó uno de los índices más bajos, con un promedio regional del 4,9%. Sin embargo, dentro de la propia región se advierten contrastes: Gran Resistencia alcanzó el 9,7%, Formosa el 8,7% y Corrientes el 6%.
Posadas, por debajo del promedio nacional
En ese contexto, Posadas registró una tasa de desocupación del 4,7%, ubicándose por debajo del promedio nacional y de varios centros urbanos del Nordeste. La capital misionera se posiciona así entre los conglomerados con menor nivel de desocupación del país.
No obstante, los especialistas advierten que la baja desocupación no necesariamente implica una mejora en la calidad del empleo, dado el avance sostenido de la precarización laboral también en la región.
Brecha de género y tamaño urbano
El informe también refleja diferencias según género: la desocupación afectó al 8,3% de las mujeres y al 7,5% de los varones. Asimismo, en las ciudades con más de 500.000 habitantes el desempleo llegó al 8,3%, mientras que en los centros urbanos más pequeños se ubicó en 5,7%.
