El inicio del año trajo señales de alerta para el Palacio de Hacienda. Los dos pilares de la estructura tributaria argentina, el **Impuesto al Valor Agregado (IVA)** y el **Impuesto a las Ganancias**, registraron una caída conjunta de la recaudación del **7,4%** en términos reales durante enero.
Este resultado marca un quiebre respecto al arranque de 2025, cuando la economía navegaba la "cresta" de su recuperación y los ingresos subían un 5% real. Sin embargo, el estancamiento que comenzó en agosto pasado se profundizó en este primer mes de 2026, reflejando el enfriamiento de la actividad.
Los números clave de enero
A la espera de los datos oficiales que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) publicará este lunes, los informes privados de IARAF y Politikón Chaco anticipan un panorama contractivo:
IVA: Cayó un 11,7% interanual en términos reales, un indicador directo del freno en el consumo.
Ganancias: Se mantuvo estancado, con una variación de apenas el 0,3%.
Coparticipación: Los envíos automáticos a las provincias sufrieron una baja del 6,5%, lo que suma presión fiscal a los gobernadores.