El organismo internacional indicó que para incrementar la recaudación deberían modificarse el Impuesto a las Ganancias y el Monotributo, entre otras medidas que recomendó para engrosar los ingresos públicos
Lo hizo en el marco de la revisión del acuerdo con Argentina, el FMI presentó un informe de vigilancia económica con lineamientos orientados a ampliar la base de recaudación, simplificar el sistema tributario y avanzar hacia una reforma fiscal integral de mediano plazo. Asimismo pide quitar retenciones a las exportaciones e impuestos al sistema financiero.
Una reestructuración federal podría generar un incremento de ingresos del 3,3% del PBI, con la mitad destinada a las provincias
El organismo identificó cinco ejes de cambio:
1. Reducción del gasto tributario. El FMI sugirió unificar las alícuotas del IVA con compensaciones para los hogares más vulnerables, reducir los regímenes preferenciales y eliminar exenciones sin justificación social, apuntando a una ganancia fiscal neta del 0,4% del PBI.
2. Ampliación de la base de Ganancias. El organismo propuso ajustar el umbral de ingresos para que al menos el 20% de los trabajadores tribute el impuesto, junto con una armonización de deducciones y una simplificación de alícuotas, lo que sumaría un 0,4% adicional de recaudación.
3. Reforma del Monotributo. El FMI recomendó alinear el Monotributo con el régimen general, reducir los efectos de los umbrales entre categorías y homogeneizar alícuotas y contribuciones sociales, con un potencial de recaudación de entre 0,4% y 1% del PBI.
4. Simplificación del Impuesto a las Sociedades. Se planteó establecer un impuesto mínimo basado en la facturación, una tasa fija del 30% —frente al actual 35%, que supera el promedio mundial— y un tratamiento equilibrado de los ingresos por dividendos, intereses y ganancias de capital.
5. Fortalecimiento de impuestos especiales. El organismo propuso adoptar un sistema mixto de gravámenes sobre tabaco, alcohol y bebidas azucaradas, priorizando tasas específicas y actualización por inflación, lo que equivaldría a un 0,5% del PBI adicional.
En conjunto, el FMI estimó que una reestructuración federal podría generar un incremento de ingresos del 3,3% del PBI, con la mitad destinada a las provincias, y sugirió que ese espacio fiscal se aproveche para eliminar gradualmente impuestos considerados distorsivos, como las retenciones a las exportaciones y los tributos sobre transacciones financieras.