La discusión comenzó dentro de la cabina de mando de un vuelo comercial y derivó en maniobras abruptas que aterrorizaron a los pasajeros. La aeronave debió aterrizar de emergencia para que la tripulación fuera reducida por la policía
Momentos de tensión, angustia y pánico extremo se vivieron a bordo de un vuelo comercial internacional con destino a la ciudad de Tel Aviv, en Israel, cuando una feroz discusión verbal entre el piloto y el copiloto derivó en una confrontación física dentro de la cabina de mando. La altercación provocó variaciones bruscas en la altitud y rumbo de la aeronave, lo que obligó a activar los protocolos de emergencia y modificar el trayecto original para realizar un aterrizaje no programado en un aeropuerto intermedio.
El incidente se desencadenó cuando el avión se encontraba en fase de crucero a miles de metros de altura. Según el testimonio de los pasajeros y los registros preliminares del personal de a bordo, los gritos provenientes de la cabina se hicieron audibles en la parte delantera del fuselaje, seguidos de repentinas sacudidas y maniobras irregulares producto del forcejeo por los mandos de control de la nave. Ante el desconcierto generalizado y el temor a un fallo técnico grave o un ataque terrorista, las auxiliares de vuelo intentaron calmar a los ocupantes mientras notificaban la situación a las torres de control en tierra.
Aterrizaje de emergencia y detención policial
Frente a la pérdida de control adecuado dentro de la cabina y la imposibilidad de garantizar la seguridad operativa del vuelo, el comandante a cargo del monitoreo aéreo regional ordenó la desviación inmediata hacia el aeropuerto más cercano. Tras efectuar la aproximación bajo código de emergencia, la nave logró tocar tierra de forma segura, descartando heridos de gravedad entre los pasajeros, aunque varios debieron ser atendidos por los servicios médicos en pista tras sufrir crisis de nervios y descompensaciones.
Apenas se completó el frenado en la plataforma de estacionamiento, efectivos de las fuerzas de seguridad y la policía aeroportuaria ingresaron al fuselaje para proceder a la aprehensión de ambos aviadores. La tripulación de mando fue desalojada de la aeronave en medio del repudio del pasaje y puesta a disposición de las autoridades judiciales y aeronáuticas competentes para la realización de test de alcoholemia, controles toxicológicos y las primeras declaraciones indagatorias.
Investigaciones técnicas y sanciones del sector aeronáutico
El evento activó de manera automática una investigación por parte de las agencias de seguridad de la aviación civil del país de origen de la aerolínea y de las autoridades internacionales. Especialistas en investigación de accidentes e incidentes aéreos procedieron al resguardo de las grabadoras de voz de la cabina de pilotaje (CVR) y de los datos de vuelo (FDR) para determinar las causas exactas que desencadenaron la pelea y evaluar la gravedad de la alteración en los instrumentos de vuelo.
Por su parte, la compañía aérea involucrada emitió un comunicado oficial en el que ofreció disculpas a los pasajeros afectados, haciéndose cargo de los costos de reprogramación, alojamiento y traslados. A su vez, la empresa confirmó la suspensión preventiva e inmediata de las licencias de ambos pilotos, anticipando que aplicará las máximas sanciones disciplinarias de acuerdo con los convenios colectivos y las regulaciones internacionales de la aviación comercial, que prohíben taxativamente cualquier conducta que ponga en riesgo la integridad de los pasajeros.
