El Presidente sostuvo que el escenario actual responde a cambios estructurales con sectores en expansión y otros en contracción. Remarcó que el financiamiento público está cubierto hasta fines de 2027
El presidente de la Nación, Javier Milei, aseveró que en la Argentina no existe un proceso de recesión económica, sino una desaceleración en el ritmo de expansión de la actividad. Durante una entrevista televisiva otorgada al canal La Nación+, el mandatario salió al cruce de las críticas de sectores opositores y defendió la orientación de su programa económico, la apertura comercial y el fin de los esquemas de protección para rubros específicos.
En su análisis de la coyuntura, la máxima autoridad del Ejecutivo nacional explicó que la economía atraviesa profundas transformaciones estructurales, donde determinadas ramas productivas sufren retracciones al perder beneficios proteccionistas, mientras que otros sectores más eficientes ganan dinamismo. A su vez, rechazó las solicitudes de devaluación y de un tipo de cambio más alto emitidas por referentes dirigenciales, calificándolas como propuestas que únicamente buscan reducir el salario real y aumentar la pobreza.
En materia de consumo masivo, el Jefe de Estado puntualizó que la demanda se ubica en volúmenes elevados de carácter récord, aunque reconoció que se observa un cambio profundo en las conductas de compra de la población, ejemplificado en la expansión del comercio electrónico. Al referirse al mercado laboral, desestimó la gravedad del incremento de la desocupación al ubicar la cifra de 7,9% por debajo del promedio histórico del país, destacando la creación de puestos en el ámbito privado frente al recorte de vacantes dentro del sector público.
En relación con el panorama financiero y la solidez fiscal de la administración central, la conducción nacional remarcó que las necesidades de financiamiento de la caja pública se encuentran cubiertas hasta el cierre del próximo ejercicio anual, garantizando un riesgo de cesación de pagos nulo. El mandatario concluyó atribuyendo las recientes volatilidades financieras y la suba del riesgo país al escenario de incertidumbre política proyectado de cara a las próximas instancias electorales.
