Mundo

CATÁSTROFE - La riada mortal en Nepal ya deja más de 360 muertos y 1.300 desaparecidos

Las lluvias extremas y los aludes destruyeron poblados enteros cerca de la frontera con China. Las fuerzas de seguridad y la Cruz Roja intentan rescatar a cientos de personas atrapadas, entre las que se encuentran numerosos turistas extranjeros

La catástrofe humanitaria en Nepal se agrava con el paso de las horas. Según el último balance actualizado por las autoridades locales, la trágica riada originada en el norte del país ya causó más de 360 muertes, mientras que la cifra de personas desaparecidas escaló a más de 1.300. Entre quienes permanecen inubicables figura una gran cantidad de extranjeros que transitaban la región por turismo, actividades de senderismo o peregrinaciones religiosas.

El desastre golpeó de lleno a una zona montañosa atravesada por una compleja red de ríos, donde el repentino colapso y aumento de los caudales provocó la destrucción total o parcial de viviendas, mercados, carreteras e infraestructuras esenciales. Las localidades nepalíes de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi se posicionan como el epicentro de los daños más graves.

Extranjeros atrapados y dificultades en las tareas de rescate

Las fuerzas armadas, la policía y los equipos de emergencia desplegaron un amplio operativo con helicópteros y cuadrillas terrestres. No obstante, las complejas condiciones geográficas del terreno y el elevado nivel de las aguas complican severamente el avance de los socorristas. En puntos críticos como Syabrubesi y Timure, las aeronaves de rescate han registrado dificultades para posarse en tierra firme.

En forma paralela, la Junta de Turismo de Nepal y diversos organismos de seguridad cruzan datos con agencias de viajes y guías locales para precisar el paradero de los visitantes. Solamente en el distrito de Rasuwa se había notificado inicialmente la desaparición de 384 personas, de las cuales 291 corresponden a ciudadanos de distintas nacionalidades y 93 a residentes locales.

Entre los turistas extranjeros rastreados hasta el momento se destacan:

  • India: 105 ciudadanos indios y 37 residentes indios no nativos.
  • Europa y otros continentes: 17 personas de Malasia, 12 del Reino Unido, cuatro de Sudáfrica, tres de Estados Unidos, una de Australia y una de los Países Bajos.

Ante la magnitud de la emergencia, la Cruz Roja activó protocolos de contención humanitaria con el envío de alimentos, insumos médicos y refugios temporales. En paralelo, el primer ministro de Nepal, Balendra Shah, instruyó el traslado prioritario de las familias asentadas en áreas bajas hacia zonas más elevadas y seguras.

Hipótesis sobre las causas: sismo, alud y cambio climático

Las autoridades nepalíes sostienen como principal línea de investigación que un terremoto fue el desencadenante de la catástrofe. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) detectó un sismo de magnitud 4,4 a una profundidad de 10 kilómetros, con epicentro a 77 kilómetros al noroeste de la localidad de Kodari.

De acuerdo con el ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, este evento sísmico habría generado un desprendimiento de tierra masivo que bloqueó temporalmente el cauce del río Bhote Koshi, provocando un embalsamiento natural que colapsó de manera intempestiva.

Por otra parte, la comunidad científica evalúa el impacto del calentamiento global y el deshielo de los glaciares en la cadena del Himalaya. Las variaciones drásticas en las temperaturas alteran los ciclos normales de congelamiento y precipitación, lo que incrementa la inestabilidad de las laderas montañosas y eleva la frecuencia de estos aludes destructivos.

Impacto transfronterizo en el Tíbet

La crecida de los ríos traspasó los límites nacionales e impactó fuertemente en territorio chino. Ante la emergencia en la región autónoma del Tíbet, el presidente Xi Jinping ordenó la movilización inmediata de equipos de asistencia, la reubicación de los damnificados y el monitoreo permanente para prevenir eventuales desastres secundarios generados por la acumulación de barro y escombros.