Argentina

El vocero de Milei habló de dólar a $1.800 y encendió alarmas

El vocero presidencial, Adrián Ravier, reconoció que el dólar podría ubicarse entre los $1.700 y los $1.800 en los próximos meses, aunque descartó que ese movimiento implique un salto cambiario abrupto

El funcionario sostuvo que el mercado atraviesa un escenario de estabilidad y consideró que, de producirse una corrección, sería de una magnitud limitada.

«Es una posibilidad», admitió el vocero

Durante una entrevista con el streaming Carajo, Ravier señaló que la posibilidad de que el tipo de cambio llegue a esos valores dentro de unos meses existe, aunque buscó diferenciar ese eventual movimiento de una devaluación brusca como las registradas en otros momentos de la historia económica argentina.

Sin atraso cambiario significativo

El funcionario también rechazó que exista actualmente un atraso cambiario relevante. Reconoció que resulta difícil establecer una medición precisa sobre ese fenómeno, pero sostuvo que los principales indicadores económicos no son compatibles con un escenario de fuerte atraso.

En ese sentido, destacó que el Banco Central continúa comprando reservas y remarcó la existencia de un superávit en la cuenta corriente, factores que, a su criterio, respaldan el esquema cambiario actual.

Impacto acotado para el bolsillo

Ravier planteó que, si finalmente se produjera una corrección del tipo de cambio en los próximos meses, su impacto sería limitado y no afectaría de manera significativa el bolsillo de los argentinos. Agregó que, tomando como referencia el promedio cambiario de los últimos años, la cotización actual se encuentra levemente por debajo, por lo que una eventual recomposición no debería implicar un movimiento brusco.

Un mensaje de tranquilidad

«La estabilidad cambiaria está muy clara. Yo no me preocupo por ese lado», sostuvo el vocero, en un intento por despejar dudas sobre la evolución del mercado de cambios. Sus declaraciones se dan en un momento en que el Gobierno busca sostener la estabilidad cambiaria como uno de los pilares centrales de su programa económico, y plantean la posibilidad de que el dólar toque los $1.700 o $1.800 como un escenario contemplado por el propio oficialismo, aunque alejado de una corrección abrupta.