Bomberos y Policía asistieron a unas diez familias y acompañaron la autoevacuación de otras 30; el jefe de Bomberos Voluntarios explicó cómo sigue el relevamiento y brindó recomendaciones para resguardar a las personas, sus bienes y sus mascotas
El desborde de los arroyos El 12 y San Francisco activó un operativo de asistencia y prevención en Comandante Andresito. Los Bomberos Voluntarios, la Policía y otros organismos asistieron este lunes a unas diez familias y acompañaron a otras 30 que se autoevacuaron ante el avance del agua.
El jefe de Bomberos Voluntarios de Andresito, Alexandre Wietholter, explicó en LT 17 Radio Provincia de Misiones que «alrededor de 70 familias residen en los sectores expuestos a las crecidas y permanecen bajo seguimiento preventivo constante», en medio de las alertas permanentes por el fenómeno de El Niño.
Los sectores donde se concentra el operativo
Según detalló Wietholter, el operativo se concentra habitualmente en Quinta Alta y Quinta Baja, en la zona del arroyo El 12, además de los barrios Selva 2, Belgrano y Emsa.
«Las crecidas pueden producirse de manera repentina, aunque los arroyos también suelen bajar rápidamente, por lo que las decisiones se toman en función de la evolución del caudal», añadió.
«Lo que hacemos es la evacuación a familiares fuera de la zona de riesgo», detalló el jefe de Bomberos. Además, explicó que el trabajo preventivo busca evitar que los vecinos deban abandonar sus viviendas en medio de una emergencia, cuando hay menos tiempo para organizar el traslado y proteger sus pertenencias.
Relevan las viviendas antes de autorizar el regreso
Durante esta jornada, los equipos continuaban con las recorridas para evaluar las condiciones de los arroyos y de las viviendas afectadas. Aunque el agua comenzó a bajar y el tiempo presentó algunos períodos de estabilidad, las familias evacuadas todavía permanecían en casas de vecinos o familiares mientras se realizaban las inspecciones.
«Las familias todavía siguen en los hogares a donde fueron evacuados, pero el arroyito ya comenzó a bajar», explicó Wietholter en Canal Doce.
El regreso depende de que los equipos verifiquen que las viviendas y sus alrededores estén en condiciones. El jefe de Bomberos advirtió que varios hogares se encuentran en sectores vulnerables, con instalaciones sanitarias precarias, por lo que las inspecciones también contemplan posibles riesgos para la salud. «Se hace todo un recorrido por cuestiones de sanidad, de cuidados en la zona del arroyo», sostuvo.
Un protocolo de emergencia que articula a distintos organismos
Wietholter remarcó que Andresito cuenta con un protocolo de emergencia que articula el trabajo de Bomberos, Policía, Gendarmería, Prefectura, organismos municipales y organizaciones de la zona. «Lo primero siempre es la información», afirmó al describir el mecanismo que permite anticipar las evacuaciones.
Las recomendaciones para proteger a las familias, los bienes y las mascotas
El jefe de Bomberos explicó que los equipos controlan marcas de referencia en los arroyos y, cuando el agua alcanza determinados niveles, alertan a los vecinos para que comiencen a autoevacuarse. De esa manera, pueden organizar el traslado con anticipación y reducir los riesgos.
«Lo que recomendamos es que siempre tengan la documentación a mano», indicó. También pidió prestar especial atención a los niños, los adultos mayores y las personas con discapacidad, y evitar que permanezcan en las viviendas cuando exista riesgo de inundación.
«Que no esperen hasta el último momento», insistió, al señalar que algunas familias demoran la salida por temor a dejar sus pertenencias sin resguardo. Según explicó, esa situación puede dificultar las tareas de los equipos cuando la evacuación se vuelve urgente.
Por último, Wietholter pidió contemplar a los animales domésticos durante los procedimientos. «Es importante soltar a las mascotas y no dejarlas atadas en esos momentos», recomendó.
Seguimiento mientras dure la inestabilidad
Mientras continúe la inestabilidad meteorológica, los organismos mantendrán las recorridas y el seguimiento de las familias que viven en las zonas de riesgo, con el objetivo de anticiparse a nuevas crecidas y evitar que los vecinos queden expuestos al avance del agua.