El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una promesa electoral de alto impacto durante la convención republicana de mitad de mandato realizada en Dallas: entregar un pago de u$s5.000 a cada adulto estadounidense si el Partido Republicano logra retener el control de la Cámara de Representantes y el Senado en las elecciones legislativas de noviembre
La propuesta, presentada como un «dividendo» vinculado a la fortaleza económica del país, no vino acompañada de ningún detalle sobre su implementación ni sobre el origen de los fondos
«Si ganan, ganan con nosotros»
Durante un discurso de casi dos horas en el evento bautizado como «Trump-a-palooza», el mandatario presentó el bono como un incentivo directo hacia el electorado y remarcó que el dinero debería utilizarse dentro de Estados Unidos. Pidió además a sus votantes que se movilicen en noviembre como si su propio nombre estuviera en la boleta, pese a que la Constitución le impide postularse a un tercer mandato.
Una cuenta que supera el billón de dólares
El principal interrogante que dejó el anuncio es el financiamiento. Según estimaciones de Reuters y otros medios estadounidenses, distribuir u$s5.000 a cada adulto del país implicaría un costo superior al billón de dólares, una cifra que requeriría definir una fuente de recursos y la aprobación del Congreso. Trump no ofreció precisiones al respecto, y más tarde el vicepresidente JD Vance introdujo matices, al sugerir que los sectores de mayores ingresos podrían quedar afuera del beneficio.
Una convención pensada para reactivar la campaña
El anuncio se da en un contexto complicado para el oficialismo: Trump mantiene una aprobación cercana al 33-40% según las mediciones citadas, mientras los demócratas apuntan a recuperar la Cámara y disputar el Senado el 3 de noviembre. La convención de Dallas, un formato inusual a mitad de mandato, buscó reforzar la unidad partidaria en torno a temas como los recortes de impuestos, el control migratorio, la producción nacional y las reformas de salud, en un intento por correr el eje del debate electoral lejos de las dificultades económicas que enfrenta la actual gestión.
