Desde el lunes 3 de agosto, el circuito Garganta del Diablo en el Parque Nacional Iguazú permanecerá cerrado sin fecha de reapertura. La medida se tomó de manera preventiva ante el fenómeno de El Niño, que según los monitoreos de la cuenca del río Iguazú del lado brasileño podría generar caudales extraordinarios durante septiembre y octubre
El anuncio se realizó en una conferencia de prensa conjunta entre la intendencia del parque y el Ente Municipal de Turismo, donde se repasaron los escenarios previstos y las medidas a adoptar en los próximos meses. Según explicaron las autoridades, ese tramo del circuito es el más vulnerable frente a las crecidas del río, motivo por el cual se activó un protocolo de gestión de riesgo elaborado junto a la Administración de Parques Nacionales.
Retiro preventivo de pasarelas
Ante el pronóstico de caudales elevados, Iguazú Argentina pondrá en marcha un operativo para retirar los pisos y las barandas del circuito. El objetivo es resguardar esos materiales para poder reinstalarlos más adelante, sin que sufran daños por la crecida.
El repliegue comenzará el mismo lunes 3 de agosto y se hará de forma progresiva: cada pieza se trasladará a un sector seguro dentro de la estación, donde quedará guardada hasta que las condiciones del río permitan, técnicamente, volver a montar el sistema de pasarelas.
El resto de los atractivos sigue funcionando
El parque no cierra sus puertas. Aunque la Garganta del Diablo quede fuera de circulación, los visitantes podrán seguir recorriendo el Circuito Superior, el Circuito Inferior y el Tren Ecológico de la Selva, además de los paseos náuticos, el Sendero Macuco, los Paseos de Luna Llena y los Atardeceres en Cataratas, entre otros servicios habituales.
Del anuncio participaron el director nacional de Operaciones de Parques Nacionales, José Albrizio; el intendente del Parque Nacional Iguazú, José María Hervás; y la gerente general de Iguazú Argentina, Carol Da Rosa.
Seguimiento permanente
Desde el área turística remarcaron que continúan monitoreando la evolución del clima para garantizar una visita segura, con información clara y previsibilidad para los turistas. También destacaron que la coordinación entre los organismos públicos y el sector privado resulta clave para proteger a los visitantes y preservar uno de los patrimonios naturales más importantes del mundo, sosteniendo a Iguazú como un destino abierto durante todo el año.
