El acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto en Medio Oriente generó una fuerte caída en el precio internacional del petróleo, lo que abrió expectativas sobre una posible reducción en los surtidores argentinos. Sin embargo, tanto las empresas del sector como especialistas energéticos advierten que el alivio no llegará en el corto plazo
Tras conocerse el entendimiento entre Washington y Teherán, el barril de Brent retrocedió más de un 5% y se ubicó cerca de los 82 dólares, su nivel más bajo en tres meses.
Por qué los precios locales no bajarán de inmediato
Desde abril, las principales petroleras vienen aplicando un sistema de compensación que toma como referencia un valor del crudo inferior al que se comercializaba en los mercados internacionales durante el pico del conflicto, cuando el Brent superó los 120 dólares por barril. Ese mecanismo permitió contener los aumentos en los combustibles durante ese período, pero ahora las refinadoras buscan recuperar la diferencia acumulada antes de trasladar cualquier baja a los consumidores. Por ese motivo, los valores de la nafta y el gasoil seguirán elevados durante varias semanas más.
Los especialistas estiman que una reducción en los surtidores recién podría analizarse en un plazo mínimo de dos meses, y siempre que la caída del petróleo se sostenga de manera consistente. El escenario dependerá además de que el acuerdo entre Estados Unidos e Irán se consolide y permita una normalización duradera del mercado energético global. Si el Brent regresara a niveles cercanos a los 70 dólares por barril, el período de compensación podría acortarse; si se estabiliza entre 80 y 90 dólares, la espera será más prolongada.
El impacto en Vaca Muerta y los proyectos de GNL
La caída del crudo también genera atención dentro del sector petrolero argentino por sus efectos sobre Vaca Muerta. Con valores en torno a los 80 dólares por barril, la formación neuquina sigue siendo atractiva para las inversiones, pero un descenso más pronunciado podría afectar la rentabilidad de algunos proyectos. Los analistas del sector ubican los 65 dólares como un umbral crítico para varios desarrollos de producción.
Los grandes proyectos de exportación de gas natural licuado (GNL) que impulsa Argentina también siguen de cerca la evolución del mercado, ya que su viabilidad depende de precios internacionales suficientemente elevados para justificar las inversiones en infraestructura. Una caída prolongada de los valores energéticos podría generar nuevas dudas sobre la rentabilidad de estas iniciativas.
Mientras tanto, el mercado aguarda la reapertura total del estrecho de Ormuz, vía estratégica por donde circula una parte significativa del petróleo y del gas natural licuado que se comercializa en el mundo.