El mercado laboral registró en marzo una nueva caída del empleo formal, profundizando una tendencia negativa que se mantiene desde el inicio de la actual gestión nacional. Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), la pérdida acumulada supera los 300.000 puestos de trabajo entre asalariados y trabajadores independientes
Solo durante marzo se eliminaron 10.728 empleos asalariados registrados. A ese número se sumó la baja de 17.685 trabajadores independientes —entre monotributistas, monotributistas sociales y autónomos—, lo que elevó el impacto total del mes. El retroceso abarcó tanto al sector privado como al público.
La mayor destrucción de puestos se concentró en el sector privado, con una baja de 7.603 trabajadores en un solo mes. Las actividades más golpeadas fueron el comercio y la industria manufacturera. Esta última eliminó 5.043 empleos en marzo y acumula una pérdida interanual de 47.647 puestos, equivalente al 4,1% de su plantilla total.
Cerraron más de 14 mil empresas en un año
El deterioro también se refleja en la cantidad de firmas activas. Desde noviembre de 2023, el país perdió 26.448 empresas, una reducción del 5,2% del total de empleadores registrados. Solo en los últimos doce meses cerraron 14.203 unidades productivas, con impacto especialmente visible en pequeñas y medianas empresas.
Si bien algunos sectores exportadores muestran señales de recuperación, su baja incidencia en el empleo total limita el efecto sobre el mercado laboral en general. Las actividades que destruyen puestos concentran casi la mitad del empleo formal del país, lo que explica la persistencia de los indicadores negativos.
El único dato positivo del informe estuvo vinculado a los salarios: la remuneración bruta promedio del sector privado alcanzó en marzo los 2,2 millones de pesos, con un incremento interanual del 31,6%. Sin embargo, esa mejora en los ingresos convive con la caída sostenida del empleo y el cierre de empresas, manteniendo abierto el debate sobre la solidez de la recuperación económica.